"Venid a mi, todos los que esteis cansados y fatigados que yo os aliviare "
(Mateo 11.28)
Al llegar al III milenio, la humanidad vive en una época de tantas crisis
a nivel personal, familiar, social, eclesial, nacional y mundial, que
muchas personas han perdido ya el sentido de orientación humana y
sobre todo, el sentido de orientación espiritual. Por esta razón y por
medio de estos “Mensajes de vida eterna para su salvación”, Jesús, el
Buen Pastor, quiere orientar y guiar a los buenos cristianos, que de
verdad quieren ser prudentes y sabios, acertando en el más grande
negocio que deben emprender durante su vida sobre la tierra:
LA SALVACIÓN DE SU ALMA PARA EL CIELO.
Hermanos, este final de los tiempos que estamos viviendo, es el
momento, por excelencia de la conversión humana, para poder alcanzar el don maravilloso: LA SALVACION DEL ALMA PARA EL CIELO.
Debemos volver a Dios cuanto antes. Debemos volver cuanto antes al
redil del amoroso corazón de Jesús, nuestro buen pastor, porque fuera de EL no hay salvación para la humanidad, ni paz, ni felicidad, ni nada...
Debemos reconciliarnos con Él a través del Sacerdote, quien, en su Santo nombre, nos perdonará. Debemos reconciliarnos con nuestros
hermanos y con nosotros mismos, para llegar pronto a formar un sólo
rebaño bajo un solo Pastor:
JESÚS, como nuestro amado Padre Celestial lo desea, en unión del
Espíritu Santo.
Hermano lector: Jesús, el Buen Pastor, te bendiga y te guarde, te
muestre su amoroso y Divino Rostro, y te conceda su amor y su paz, su esperanza y su alegría.
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